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SANTANDER, 13 Dic. (EUROPA PRESS) –

   La Consejería de Educación ha decidido retrasar de junio a septiembre las pruebas extraordinarias de Secundaria y va a modificar las condiciones de acceso de los centros a la jornada continuada a través de una orden que se publicará este viernes en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC).

   Los detalles de ambas decisiones han sido expuestos este jueves en una rueda de prensa en la que el consejero, Miguel Angel Serna, ha estado acompañado por los directores generales de Innovación y Ordenación Educativa, y Personal y Centros Docentes, José Luis Blanco y María Luisa Sáez, respectivamente.

La Consejería fijará las fechas de las pruebas extraordinarias de Secundaria en las instrucciones de fin de curso. El traslado de los exámenes de recuperación a septiembre, que era un compromiso electoral del PP, va a representar según Blanco “una ventaja para todo el alumnado, para las familias y los centros”.

Antes de tomar esta decisión, que es “fruto de una reflexión”, dijo el director general, la Consejería ha “consultado a todos los agentes educativos”, a las dos federaciones de asociaciones de padres, que han mostrado un “total acuerdo”, al comité de directores de Secundaria y a los sindicatos a través de la Junta de Personal Docente.  

El director general de Innovación y Ordenación Educativa destacó que con este nuevo calendario, todos los alumnos van a “ganar” dos semanas de clase y se va a reducir el tiempo que transcurre entre la finalización de la actividad docente -21 de junio- y el comienzo del nuevo curso -mediados de septiembre-.

Por su parte, las familias “recobrarán la percepción de las pruebas extraordinarias como un instrumento valioso” que premia el “valor del esfuerzo para superar el proceso educativo”, y para los centros supondrá una “racionalización del calendario escolar”.

Blanco explicó que la celebración de las pruebas en junio suponía para los centros “un caos organizativo total” al tener que realizar exámenes de todas las materias dos veces en un mes, lo que obligaba a los profesores a finalizar la actividad docente a finales de mayo o principios de ese mes para dejar dos semanas entre los exámenes ordinarios y los extraordinarios, y a organizar durante ese tiempo dos tipos de actividades, clases de ampliación para los alumnos que han aprobado las asignaturas y de refuerzo o apoyo para los que tienen que ‘recuperar’.

Añadió que a éstos últimos, no se les daba la “oportunidad real de alcanzar de la mejor forma los objetivos de la ESO, porque difícilmente en dos semanas van a recuperar todo lo que no han hecho en un curso”. Paralelamente, las familias de los alumnos “sin problemas” tenían la “percepción” de que el curso terminaba a finales de mayo o principios de junio y no sentían la necesidad de que sus hijos tuvieran que ir más a clase.

Para materializar el retraso hasta septiembre de las pruebas extraordinarias, la Consejería publicará en los próximos días en el BOC una orden que deroga la obligatoriedad de celebrar estos exámenes antes de finalizar junio.

JORNADA CONTINUA

El departamento de Miguel Angel Serna también va a modificar la orden que establece los requisitos que han de cumplir los centros para implantar la jornada continua. La novedad más importante es que se reduce del 70 al 65% el porcentaje de participación de las familias y se aumenta a más del 80% el porcentaje de votos favorables necesario, de forma que en cualquier caso, se precisará el apoyo de más del 50% de los padres para aprobar el cambio de jornada.

El consejero ha remarcado que se tienen que dar las dos condiciones para acceder al cambio a jornada continuada: participación de al menos el 65% de padres o madres, y el 80% de votos positivos.

La nueva normativa regulará también el cambio de jornada continua a partida, estableciendo un “procedimiento de ida y vuelta que hasta hora no existía”, tal y como explicó la directora general de Personal y Centros Docentes. Los colegios tendrán que presentar el proyecto a la Consejería, que estudiará su “incidencia y coste en los servicios complementarios, especialmente el transporte escolar”.

Ya con el visto bueno de la Consejería, los centros pedirán la correspondiente autorización al Ayuntamiento y una vez obtenida, se someterá a la votación de las familias. Otra novedad es que la jornada continua no tendrá que estar sujeta “obligatoriamente” a la realización de actividades complementarias en el tramo de tarde, aunque la Consejería “intentará que se hagan”.

Según los datos aportados por María Luisa Sáez, actualmente tienen jornada continua 90 centros públicos de Infantil y Primaria, sobre un total de 149, y cinco concertados, sobre un total de 61. El curso pasado la solicitaron 48 públicos y 36 concertados, y se concedió a 29 y uno, respectivamente, al no cumplir el resto los requisitos.

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